jueves, 3 de abril de 2014

Primer contacto con el Barranco de Santos


El pasado 15 de marzo, tuvimos la primera toma de contacto con el problema que nos ocupa: el Barranco de Santos. En esta ocasión, recorrimos parte de su trazado realizando una inspección superficial en la que salieron a la luz numerosos problemas.



En primer lugar, pudimos observar que el lecho del barranco, cubierto por grandes bloques de cemento durante la rehabilitación, se encuentra cubierto por piedras y sedimentos. Algunas de estas piedras son de tamaño considerable.  A la derecha de la fotografía podemos observar un ejemplar de Nicotiana glauca, una planta introducida considerada invasora en Canarias. ¿Desde cuándo existe esta especie en el barranco? ¿Está su presencia relacionada con los abundantes sedimentos?


Nótese la gruesa capa de sedimentos sobre la que, incluso, crecen plantas. El agua, aunque escasa, se estanca por la inexistencia de un canal despejado.


El tamaño de algunas de las piedras es considerable. El impacto es, también, paisajístico, pues el barranco da la impresión de estar abandonado a pesar de que la inversión reciente en el ha sido enorme. A esto contribuye, además, el estado de ciertas construcciones como el puente que aparece en la imagen. A pesar de tratarse de una construcción histórica, podría estar en mucho mejor estado.


¿Es el diseño del edificio del TEA (Tenerife Espacio de las Artes), el más adecuado para una construcción situada junto al histórico Museo de la Naturaleza y el Hombre? En nuestra opinión, aunque no se trate de un edificio “feo”, el estilo arquitectónico del TEA y sus alrededores suponen una ruptura con el paisaje urbano circundante.


Por último, apreciamos una de las rampas de acceso para vehículos al barranco. Sin duda es demasiado pequeña para la llegada al mismo de los camiones y demás maquinaria necesaria para la limpieza del barranco.